|
21 Abril, 2006
| La expedición camino del inca
finaliza la etapa amazónica de su viaje
|
Google
:_)
La Expedición Camino del Inca, que partió desde
Madrid a finales del pasado mes de marzo, ha finalizado la
etapa amazónica de su viaje; periplo que por otra parte
atraviesa más de quince mil kilómetros por tierras de
Sudamérica y que sigue la estela de la antigua ruta incaica,
en busca de los restos de las más primigenias civilizaciones.
La Expedición Camino del Inca que surge gracias a la
iniciativa de Juan Adrada, Elvira Solano y Marcos Valenzuela y
que partió de Madrid el pasado 31 de marzo, acaba de culminar
la primera etapa de su periplo por tierras sudamericanas y más
concretamente por los vestigios de las culturas y
civilizaciones más antiguas del imperio incaico y que engloba
territorios de Ecuador, Perú, Bolivia y Chile.
Como
era de esperar, las dificultades sobre el terreno han variado
considerablemente las previsiones iniciales del viaje.
Finalmente, imperativos del transporte aéreo hasta el
continente americano han obligado a los expedicionarios a
comenzar la aventura en el note de Perú, en dirección al sur
del país.
De momento, los aventureros han finalizado
la etapa correspondiente a la costa norte de Perú, con visitas
a las ciudades de Trujillo, Huanchaco, Chiclayo y Lambayeque,
y a los lugares arqueológicos de Chan Chan, la huaca del Arco
Iris, la huaca Esmeralda, las huacas del Sol y de la Luna, las
pirámides de Túcume y del Señor de Sipán.
También han
visitado la Sierra Norte y acaban de iniciar una de las rutas
más complicadas, desde Huaraz al lugar arqueológico de Chavín
de Huantar, accesible únicamente por pistas de tierra en muy
mal estado, debido a las recientes lluvias.
La cultura
Chavín es considerada la más antigua de todas las
civilizaciones sudamericanas. Los viajeros han recorrido
también el llamado Callejón de Huaylas, entre las Sierras
Negra y Blanca; ésta última con cimas de más de seis mil
metros de altitud, donde se pudo recorrer uno de los tramos
míticos del Camino del Inca, el conocido como Sendero de Maria
Josefa, debido a una leyenda popular sobre el lugar, y que
llega hasta las lagunas de Llanganuco, al pie mismo del pico
Huascarán, el segundo más alto de América después del
Aconcagua.
Según nos cuenta en su crónica el
expedicionario Juan Adrada “El camino desde la Sierra Norte
hasta la Amazonia ha resultado el más difícil. Tras la visita
a la ciudad de Cajamarca, donde hemos podido documentar
lugares arqueológicos tan emblemáticos como los Baños del
Inca, las ventanillas de Otuzco y el famoso Cuarto del
Rescate, que los incas llenaron de oro y plata para intentar
la liberación del Inca Atahualpa de manos de Pizarro, hemos
dado comienzo al viaje hacia la Amazonia, siguiendo la ruta
original por Celendín y el río Marañón, frontera natural entre
Cajamarca y la cuenca amazónica, todo ello no exento de
dificultades, tanto climáticas como materiales”.
Tras
ocho horas de camino, en un vehículo todo terreno
perfectamente equipado, por pistas de tierra completamente
embarradas y barrancos algunos de ellos con caídas de
ochocientos metros en vertical, un corrimiento de tierras a la
altura de Casas Viejas, una vez pasado ya el río Marañón, ha
obligado a los valiente! s a volver de regreso, ya que la
pista ha desaparecido por completo bajo la tierra y el lodo.
A pesar de ello, los expedicionarios han vuelto a
intentar esta complicada ruta de la Amazonia, pero esta vez
desde Chiclayo, realizando un rodeo de más de quince horas, a
través del curso del río Huancabamba hasta llegar al Marañón y
desde aquí hasta el Tingo, siguiendo el desfiladero del río
Uctubamba, ya en plena Amazonia.
Una vez logrado el
objetivo, y de nuevo, entre desfiladeros de centenares de
metros de altura, los expedicionarios han podido acceder hasta
la mítica ciudad de Kuelap, fortaleza de increíbles
dimensiones, construida hace mil años por una de las
civilizaciones más enigmáticas del Amazonas, los Chacahpoyas,
artífices también de otros lugares arqueológicos sorprendentes
como La Ciudad de los Muertos o Carajía, donde se conservan
sus sarcófagos ocultos en los abrigos de los desfiladeros, a
los que sólo se puede acceder con cuerdas desde la cima de los
barrancos.
Los expedicionarios están a punto de llegar
en este momento a Lima, capital de Perú, desde donde partirán
en pocos días rumbo a Cuzco, corazón del imperio incaico, para
visitar lugares tan emblemáticos como Sacsahuamán o la ciudad
de Machu Pichu.
Más información (fotos, crónicas…) en:
www.estudiosgeograficos.org
|
|