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Desarrollo de
la Expedición >> |
Alrededor del lago Titicaca, situado a la mayor altitud
del mundo, nació la leyenda inca y una de las más brillantes
civilizaciones que la prologaron. Atacaremos el territorio boliviano desde
la frontera peruana, después de visitar el mercado semanal de Desaguadero.

Las islas del Sol y de la Luna
A orillas del lago Titicaca, el lago de aguas saladas más alto
del mundo, a 158 kilómetros de La Paz, se enclava Copacabana, que
usamos como un excelente centro de operaciones para conocer las
Islas del Sol y de la Luna. La primera de ellas
es, según la mitología andina, un lugar crucial para explicar
el origen del mundo y del hombre: una roca sagrada en su extremo norte
es considerada como el lugar de nacimiento de Manco Capac y Mama Huaca,
los primeros Incas y fundadores de Cuzco. Muy cerca de este mágico
enclave fundacional se conservan unas ruinas donde se supone que vivían
las vírgenes dedicadas al culto al Sol. El Camino Inca parte de
la aldea de Challapampa
y lleva hasta ellas.
A unos dos kilómetros se extienden los restos quizás más
interesantes, Puko Caima,
una construcción ribereña de dos pisos en la que se levantaba
originalmente la Puerta del Sol, ahora trasladada a la plaza de Copacabana.
También nos merece la pena acercarnos a la Fuente del Inca y a
unas escaleras incaicas junto al atracadero. Además, por toda la
isla se diseminan numerosas terrazas de cultivo prehispánicas,
muchas de las cuales continúan hoy aprovechándose.
Aunque mucho menos rica en restos arqueológicos, en la isla de
la Luna también podemos explorar las ruinas de un templo incaico.

Tiahuanaco
A 72 kilómetros de La Paz, las ruinas de Tiahuanaco
se extienden cerca del extremo meridional del lago Titicaca. Surgido hace
unos 3.500 años como el centro ceremonial de un horizonte cultural
que abarcaba todo el Altiplano, presenta la arquitectura megalítica
más rotunda de toda la América preincaica. Lo extraordinario
es que en los alrededores no existen canteras donde surtirse de bloques
de piedra. De hecho, la provisión de basalto más cercana
se halla a 40 kilómetros de distancia.
El centro, reconstruido en parte, se compone de varias estructuras. La
plataforma cuadrada ceremonial del Kalasasaya
(donde se encuentran los monolitos Ponce y El Fraile) esta edificada con
grandes bloques de piedra arenisca. En una esquina se alza la famosa
Puerta del Sol, 44000 kilos de piedra tallados en un solo bloque
de andesita decorado con bajorrelieves.
Pero la mayor construcción la forma
la pirámide Acapana, de 16 metros de altura y una extensión
de doscientos metros cuadrados. Muy curiosas resultan las paredes del
Templo Semisubterráneo, decoradas
con muchas cabezas diferentes.
Las ruinas de Tiahuanaco han sido recientemente popularizadas por la escritora
española Matilde Asensi, que sitúa en su localización
algunos de los episodios más destacados de su famosa novela de
aventuras El origen perdido.

La Paz
Es de traza bastante nueva. No obstante, conserva rasgos prehispánicos
como el mercado de La Hechicería, tenderetes donde se venden amuletos,
ofrendas y medicinas que siguen la tradición de los callahuayas,
los antiguos chamanes.
El museo Tiahuanaco, también llamado Museo
Nacional de Arqueología, es un edificio moderno que, inspirado
en el viejo estilo de Tiahuanaco, conserva una buena colección
artística de esta cultura. El Museo Subterráneo también
presenta estatuas y artefactos del antiguo enclave del Titicaca.
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